lunes, 10 de diciembre de 2012

"IL PROFUMO DELLA CIAMBELLA...", Belén Napolitano 2012-13.

Roma, 1785. 
El dulce aroma de la ciambella caliente recorre las calles del Rione Sant' Eustacchio, desde la Piazza della Rotonda hasta Governo Vecchio. 
Es Navidad en Roma.


















IL PROFUMO DELLA CIAMBELLA…

(Una visión personal del Presepio Napoletano de Antonio Díaz Arnido)

Roma, 1785
… El dulce aroma de la ciambella caliente recorre los riones Sant’ Eustacchio y Parione, desde la Piazza della Rotonda hasta Governo Vecchio.
Es Navidad en la Ciudad Eterna…

Cada año, selecciono un lema que se convierte en el hilo conductor de la Escenografía que compone su Belén Napolitano particular. El de este año, Il profumo della ciambella…( El aroma de la ciambella…), simboliza el recorrido imaginario que realiza el olor a ciambella( el dulce típico romano en Navidad) desde los puestos del Mercado navideño de la Piazza Navona a los barrios( o rione) de sus alrededores, en el centro de Roma. Así, se trata de reproducir, en una placita imaginaria, un edificio real de cada uno de dichos rione, que dan lugar al montaje definitivo.
Mi incipiente colección de figuras- muchas de ellas policromadas y vestidas incluso por mí- proceden de Nápoles, y corresponden a la escala de la llamada terzina, es decir, entre 30 y 35 cm de altura. Si bien responden al estilo del Settecento napolitano, al igual que la Escenografía, ofrecen una visión libre y creativa de autor en cuanto a vestimenta y disposición. Aún así mantiene muchos de los cánones básicos de los Presepi napolitanos.
La Sagrada Familia( o Natività), con un ángel que inciensa la estancia, se sitúa en una especie de ruinas romanas( símbolo del Triunfo del Cristianismo sobre el Paganismo), en las que se ve al fondo- pintado el pasado 2011 por mí- una reproducción de la Gloria de la Iglesia del Gèsu de los Jesuitas de Roma, obra de G. B. Gaulli, una de las grandes joyas del barroco romano.
Los Reyes Magos, ataviados ricamente con un marcado estilo oriental (Nápoles fue en el siglo XVIII un importante puerto comercial con Oriente), adoran al Niño Jesús y se postran ante Él. Aún sonaban los ecos del triunfo de Lepanto ante el ejército otomano, de ahí que de nuevo se represente la Adoración de los Magos como una abdicación ante el Cristianismo.
En la pequeña piazzetta imaginaria, una vendedora ofrece el célebre dulce romano al público, compuesto de varios nobles( o nobili), mientras un paje del Cortejo de los Magos, muestra al espectador- en un diálogo mudo- el camino hacia el lugar de la Natividad.
Todas estas escenas, que parecen reales, en realidad son una visión onírica e irreal que sueña el pastor dormido( il Benino), que aparece a la izquierda de la composición, sentado sobre la propia escenografía. En su sueño, el otro ángel le anuncia lo que está por venir. Es por ello que todo lo que ha visto el espectador, en realidad aún no ha ocurrido. Ha sido un sueño.
Esta composición, llena de detalles casi inapreciables (como los perros y el mono; o las gaviotas que suben el Tíber; o las pinturas murales que aparecen en las construcciones y  el Cartel de la Navidad de Sevilla 2012, obras éstas asimismo de Arnido,…), se enmarca dentro de un Telón- Cajón Barroco, que ,al modo de una especie de Teatro rococó, invita al espectador a participar y a introducirse en el mundo imaginario que allí se representa. Belenismo en estado puro.
En definitiva, un montaje modesto, que ofrece una visión personal sobre el Belenismo- al que soy gran aficionado- en general, y al Belén Napolitano en particular.

Antonio Díaz Arnido
Navidad 2012




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